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Cómo evitar tirar alimentos

Cuando éramos pequeños, nuestros padres apelaban a nuestros sentimientos para que nos comiésemos todo lo que había en el plato, diciéndonos que había niños en Africa que se morían de hambre.

A una temprana edad, aprendimos a sentirnos culpables por desperdiciar la comida, ya que otras personas no pueden disponer de ella.

Cómo evitar tirar alimentos

Pero ahora parece que no nos da tanto reparo, pues son millones de toneladas de alimentos los que se desperdician al año. ¿Esto significa que debemos de seguir comiendo cuando estemos llenos? ¿Que no puede sobrar nada en el plato?

No. Hay muchas otras maneras de evitar tirar alimentos a la basura. A nivel individual, podemos implementar pequeños cambios en nuestros hábitos para reducir en gran medida la cantidad de comida que tiramos cada año. Estas son sólo algunas ideas.

Compra inteligente

Utiliza una lista de la compra y evita las compras impulsivas. De esta manera, es menos probable comprar cosas que no necesitas y que es poco probable que realmente consumas. Lo mejor es comprar cuando no se tiene hambre, pues se tiende a comprar más, porque todo nos apetece.

Compra exactamente lo que necesitas. Por ejemplo, si una receta de pastel de carne requiere dos zanahorias, no compres una bolsa entera. Es mejor comprar a granel para coger el número exacto que necesitamos.

Hay que ser realistas, si vives solo, no necesitas el mismo número de manzanas que una familia de cuatro personas (a menos que te encanten las manzanas). Así, no sólo evitaremos tirar alimentos, sino que también ahorraremos dinero.

Almacenaje y planificación eficiente

Cuando vengas con la compra, coloca los productos más recientes detrás de los más antiguos. De esta manera, es más probable que utilices las cosas antes de que se caduquen. Escribe todo lo que tiras a la basura en una semana. ¿Desechas la mitad de una barra de pan cada semana? Tal vez sea hora de empezar a congelar medio pan en el momento, para que no se ponga rancia y lo tengas que tirar.

Ten en cuenta las fechas de caducidad próximas y planifica las comidas en torno a ellos. De igual modo, haz una lista de lo que hay en el congelador y en que fecha se congeló. Utiliza los artículos más antiguos primero.

Designa un día a la semana como la cena de las sobras, y consume los alimentos que han sobrado, por ejemplo la receta de patatas a lo pobre es perfecta para añadir sobras. Si no quieres comer sobras al día siguiente, puedes congelarlas y guardarlas para más adelante.

Si se te quedan rancias las galletas y los cereales, almacénalos en recipientes herméticos para que se mantengan más tiempo en buen estado.

Verifica la nevera

Asegúrate de que está funcionando a máxima eficiencia. Mira a ver si está a temperatura adecuada, etc., esto asegurará que la comida se mantenga fresca el máximo tiempo posible. Las frutas un poco pasadas se pueden utilizar en batidos, las verduras un poco marchitadas se puede reutilizar haciendo sopas y smoothies, aprende cómo se hace la mermelada de tomate casera para utilizar los tomates más maduros, etc.

Aprende a almacenar los alimentos correctamente en su compartimento. Así será más probable que se mantenga fresco por más tiempo.

Donar lo que no usas

Siempre puedes regalar los alimentos que no utilizas a comedores sociales, o bancos de alimentos.