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Cómo funciona una protectora de animales

Llega la época de Navidad y de los regalos, y lamentablemente es muy habitual regalar perritos o gatitos a los niños. El final más frecuente que suelen tener estas mascotas es el abandono por parte de su familia, pues un cachorrito es muy mono, pero también requiere cuidados y responsabilidad, como bien nos indica Diario Westy, cosas que generalmente no puede dispensar un niño.

El animal, con suerte, acabará en una protectora de animales, o en una perrera. No, no es lo mismo. Hay quién confunde estos dos términos, pero las diferencias entre las dos son bastante importantes.

Cómo funciona una protectora de animales

¿Cómo funciona una protectora de animales? Una protectora de animales es una entidad sin ánimo de lucro que ayuda a los animales, especialmente a los animales de compañía que son abandonados o han quedado huérfanos.

A diferencia de las perreras que están subvencionadas por el estado, estas protectoras apenas reciben financiación por parte del gobierno, y tienen la máxima de sacrificio cero, únicamente en caso de enfermedad terminal o de peligro para la sociedad. Todos sabemos que en las perreras, se sacrifica al animal transcurridos varios días desde su recogida.

Otra de las diferencias es que la perrera está obligada por el ayuntamiento a recoger todos los animales abandonados o perdidos, mientras que la protectora puede elegir acoger o no a un animal si no tiene espacio suficiente. Esto garantiza que los animales no vivan en condiciones precarias o hacinados.

Si te encuentras a un perro y quieres llevarlo a una protectora, deberás pagar una cantidad fijada para dejarlo ahí, de esta forma se evita que cualquiera se pueda rehacer de su mascota tan ricamente.

Generalmente, el animal que es aceptado por la protectora, es vacunado, chipado y desparasitado, para evitar contagios. Si quieres adoptar a uno de estos animales, deberás abonar una cantidad fija para cubrir los gastos de veterinarios, la comida y demás gastos.

Cuentan con voluntarios que ayudan a limpiar y cuidar a los animales, para que estén lo mejor atendidos posibles. Les dan paseos a diario para que salgan y se relacionen. También cuentan con voluntarios que se quedan con los animales que están enfermos, o son muy pequeños para permanecer en una protectora, durante un tiempo.

Puedes hacerte socio o padrino de uno de ellos para ayudar en el mantenimiento de sus necesidades, aportando una cantidad de dinero al año o al mes. Si no puedes adoptar ni ser voluntario, puedes donarles comida, collares, mantas, y demás material necesario.

Una vez que los animales son dados en adopción, hacen un seguimiento cada mes, para ver cómo le tratas y cómo está cuidado. La idea es no dar el animal a cualquiera para que acabe de nuevo abandonado o maltratado.

Desde luego que la labor que realizan es admirable, y merecen todo nuestro apoyo. Esta es una protectora de Cantabria, pero hay muchas más por toda la región.